Herencias

Abogado Alcorcón

Diversas formas de sucesión

Cuando fallece una persona surge el inconveniente de cómo repartir los bienes y derechos, además de las deudas y obligaciones que fueron adquiridos a lo largo de su vida.

En términos generales, se considera que hay dos tipos de sucesión: La testamentaria y la intestada.

En lo que se refierea a la sucesión testada, la persona fallecida deja constancia donde expresa su voluntad a través de un testamento. De esta manera el testador puede exponer su libre voluntad, aunque debe estar sujeto a las normas imperativas que están establecidas.

Cuando el fallecido no dejó testamento, surge lo que se llama, la sucesión intestada, en la que tanto los derechos como las obligaciones se reparten tomando en cuenta lo dispuesto que se encuentra en la normativa legal vigente.

Principales etapas de de la sucesión.

El fallecimiento de una persona condiciona la apertura de la sucesión. A estos motivos es de relevancia determinar tanto la fecha como hora del fallecimiento, el sitio y la capacidad de la persona.

Mediante la vocación se establecen a las personas que han sido convocadas a la herencia.

La etapa conocida como delación es donde los herederos expresan su voluntad, tanto para aceptar la herencia, como para rechazar ésta. Si aceptan la herencia a beneficio de inventario el heredero solo responderá de las deudas de la herencia por las que pueda hacer frente con los bienes de ésta.

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El reparto tanto de los bienes como de los derechos se conoce como la partición de la herencia. Cuando hay un solo heredero es bastante fácil, pero cuando hay varios habrá que realizar las correspondientes operaciones de repartición, para de este moda dar a cada uno lo que le corresponda.

Tras la partición, se procede entonces a adjudicar los bienes y derechos.

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El testamento.

El testamento es el acto por el cual una persona dispone para después de su muerte de todos sus bienes o de parte de ellos.

El testamento es un acto personalísimo, por lo que no podrá dejarse su formación, en todo ni en parte, al arbitrio de un tercero, ni hacerse por medio de comisario o mandatario.

Todas las disposiciones testamentarias son esencialmente revocables, aunque el testador exprese en el testamento su voluntad o resolución de no revocarlas.

Por tanto, el testamento válido es el último que realiza el testador en vida.

Para que sea válido un testamento no es necesario que los interesados den su conformidad, ni aunque sepan de su existencia.

Cualquier persona cabal que tenga cumplido los 14 años puede testar, a excepción cuando se es testamento ológrafo, para el que se requiere la mayoría de edad.

Límites a la facultad de testar

La legítima viene regulada en el artículo 806 del Código Civil, y la define como la porción de bienes de que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto herederos forzosos.

Los herederos forzosos son de acuerdo a lo que establece el Código Civil, los descendientes, en defecto de ellos, sus ascendientes y concurriendo en todo caso con unos u otros, el cónyuge viudo.

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